miércoles, 26 de abril de 2017

Educar Jugando: el libro

"Y ahora miren sus salas, miren su historia, miren su historia enseñante.
Ahora díganme si nuestros profesores, si , explicamos para qué vale lo que "damos" en clase. Esa desconexión mata de forma lenta la Educación, y solo se salva (a veces) por la pasión del enseñante.

No podemos aprender por "Fe" en que lo que nos afirman es un dogma y ya está. Soy un firme defensor de poner ejemplos de la puesta en práctica de lo que presentamos en las salas, que vean que tiene una aplicación real si bien sea sobre el empleo rutinario del ciudadano medio.

En el momento en que me afirmaron que los logaritmos y derivadas servían para el posicionamiento GPS comprendí que eran útiles de una forma que en mi temporada de instituto nunca me presentaron. A eso me refiero.

Sin ofrecer una meta para el aprendizaje el estudiantado se pregunta "¿para qué exactamente quiero/necesito saber esto?" Ya, ya sé que much@s afirmarán que no harán un Gps, mas seguro que comprenderán que sin ello no pueden jugar al Pokémon Go.
A veces aportar un tanto de "claridad" sobre un contenido o bien conocimiento va a ayudar a despertar interés y curiosidad...Al menos es mi visión particular a este respecto.

Si contagiamos pasión por algo va a llegar a nuestras salas mas a veces no es suficiente, debemos dar un paso más allí y reflejar que el conocimiento es útil alén del espacio de nuestras salas, que a pesar de no poder "verlo" ni "tocarlo" hay una razón por la que no es innecesario.

Tatúenselo en el ánima y en su cada día. Nuestro estudiantado lo agradecerá. Nosotros más.

No flaqueen."

Óscar Robusto Coll

Tal y como asevera Óscar, maestro y usuario de los juegos como medio de enseñar, se aprende considerablemente más con interés que sin él... y como contagiamos a nuestros hijos, a nuestros pupilos, ese interés... existen múltiples formas, y una de ellas es por medio del juego.

"Tal vez uno de los primeros inconvenientes que nos podemos hallar en el momento en que nos encaramos a una capacitación, activa de equipos o bien trabajo en grupo, son los fríos cubículos que rodean a cada uno de ellos de los participantes: Vergüenza, abulia, pasividad, temor, duda o bien nerviosismo, probablemente sean ciertos sentimientos que experimenten las personas al comienzo de cualquier experiencia “en vivo y en directo“, y sus consecuencias son verdaderamente asoladoras para la ética del conjunto (y del dinamizador):

“Caras largas“
“Mutismo pasajero“
“Mirada perdida“
“Resoplidos de aburrimiento“
Romper el hielo a la mayor brevedad de una forma próxima y activa, es el mayor reto para lograr una experiencia positiva y motivadora.

Por el hecho de que no olvidemos que la comunicación entre los miembros de una activa o bien proceso es FUNDAMENTAL para un desarrollo inmejorable de exactamente la misma. Mas no hay que preocuparse, por el hecho de que tenemos a el entretenimiento de nuestro lado, y es que nada rompe el hielo mejor que una buena sonrisa..."

Fragmento del artículo "Rompiendo el hielo", escrito por José Manuel Pedraz, 
Project Mánager, Técnico de Marketing, Community Mánager, Formador de Formadores y titulado en Entrenamiento Empresarial

CARACTERÍSTICAS DEL LIBRO

El libro va a ser en tapa blanda, en blanco y negro y va a tener unas trescientos cincuenta páginas. El formato va a ser A5. Si alcanzamos cuatro mil quinientos euros vamos a hacer el libro en color.

Las ventajas sobre educar a través del juego: http://blopp.es/curiosidades-del-hogar/curiosidades-juguetes-educativos/ 

El cambio climático, una realidad


Luis López Bellido, catedrático de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos y de Montes (Etsiam) es el creador del suplemento compuesto por diez artículos publicados en la gaceta Vida Rural a los largo del año dos mil dieciseis, donde expone la situación actual del conocimiento sobre la compleja interacción entre el cambio climático y la agricultura, examinando las estrategias tanto para su adaptación frente a un posible nuevo escenario, como del papel que puede desempeñar esta actividad económica en la mitigación de las emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero.

-¿Qué esperanzas tiene de sus trabajos?

-El cambio climático es un tema muy noticioso y de interés. Trato de charlar de un tema que tiene una suma importancia, no ya solo en el cambio climático, si no en su relación con la agricultura. Soy un agrónomo al que le preocupa uno de los aspectos en los que más puede influir de forma negativa.

-¿Cuál es la realidad del cambio climático en el campo de la agricultura?

-El cambio climático es una realidad, mas existen muchas incertidumbres. La ciencia del cambio climático es una ciencia con muchas lagunas todavía, por muchos motivos. Tiene el inconveniente de que está muy relacionada con la política, lo que hace que muy frecuentemente se confunda o bien se emitan juicios no bien fundamentados. El cambio climático viene siendo una realidad desde hace cierto tiempo, lo que sucede es que hoy día, y de una forma más pormenorizada desde la Revolución Industrial, la utilización de los comburentes fósiles ha hecho que la acción del hombre sobre el cambio climático haya tenido mayor relevancia, que es lo que más nos preocupa. Desde el punto de vista agronómico, la acción del hombre sobre el cambio climático se está generando desde hace miles y miles de años, desde el instante en que se empezó la agricultura, puesto que el hombre procedió al cultivo de la tierra o bien a la tala para una actividad tan esencial como es la agricultura y el poder alimentarse. La discusión está en la intensidad que tiene esta actividad. Ciertos charlan de que la agricultura emite un diez por ciento de los gases del efecto invernadero, que es uno de los factores que más influyen. Mas, por otra parte, la agricultura tiene una capacidad que no tiene otras actividades, que es la de apresar el dióxido de carbono a través de la fotosíntesis y amontonarlo en el suelo, atenuando de este modo el efecto invernadero. La agricultura tiene un cómputo equilibrado entre el dióxido de carbono que emite y el que atrapa para la fotosíntesis.

-¿Se puede decir que la agricultura influye en el cambio climático?

-Asimismo es influida. Es un efecto recíproco. Influye, por poner un ejemplo, en los insectos polinizadores, en la temperatura, en la diversidad genética o bien en el regadío. La agricultura es una actividad indispensable. Para esto están las investigaciones para poder reducir el papel negativo que pueda tener con el calentamiento global y el cambio climático. La agricultura tiene un reto fundamental, podremos sembrar cultivos donde ya antes no se podían. De todas y cada una maneras, todos y cada uno de los estudios son fruto de investigaciones en las que todavía existen incertidumbres. Obviamente la agricultura y el cambio climático están muy relacionados y , los especialistas, debemos estudiar de manera continua lo que sucede. La tecnología, puede suponer un avance par el cambio climático.

-¿Cuál piensa que representan el futuro de la agricultura respecto a los efectos que genera en el cambio climático?

-La relación entre los dos es incontrovertible. Lo que sí hay que discutir es el efecto que tiene la actividad del hombre en el calentamiento global. La agricultura tiene la relevancia de que nos da de comer, y es algo indispensable para la nutrición de la población. La demanda de otros géneros de cultivos en otras unas partes del planeta hace que la agricultura se esté cuestionando su capacidad de abastecimiento. Lo único que debe hacer la agricultura es saber de qué forma afecta este cambio climático de forma local, conocer qué podemos hacer y de qué manera aprovecharnos de esto, aparte de pelear contra él.

-¿Que función cumple la universidad en estas investigaciones?

-En la universidad tratamos las cuestiones prácticas que tendrán influencia de futuro. No solo estudiamos, sino asimismo tratamos de propagarlo entre los labradores, como es por medio de la publicación Vida Rural, examinando con perspectiva de futuro.



lunes, 13 de marzo de 2017

Nueva obra en cuanto a riesgos laborales




El diccionario de la lengua castellana define literatura como el conjunto de las obras que versan sobre una determinada materia. Literatura médica, jurídica.

De todos es conocido que hay una literatura en materia precautoria o bien de prevención de riesgos, de la que me siento orgulloso de poder participar como autor, mas el término de obra que versa sobre los peligros laborales se asimila a un libro puramente académico, técnico, de compleja lectura y nada atrayente para el lector.

La literatura precautoria habría de ser un referente de la cultura precautoria, mas cuando charlamos de esta cultura no pretendemos crear una nueva, pretendemos instruir para crear conciencia, adoptar nuevas conductas, actitudes responsables, una conciencia colectiva capaz de mudar situaciones de peligro, de implicar a toda la sociedad a fin de que desde cada individuo se interiorice el respeto por la salud a nivel particular y colectivo.

Este compromiso no se debe delimitar al nivel de empresa y trabajadores, creo que es una filosofía de vida considerablemente más extensa, donde se debe agregar a toda la sociedad, utilizando EPIS hasta para el bricolaje.

¿Nos olvidamos de algún ámbito de nuestra población al redactar sobre prevención?

La contestación es fácil, la mayor parte de las veces escribimos sensatos tratados de prevención de técnicos para técnicos y nos olvidamos de los propios trabajadores, de los pequeños y pequeñas que en un futuro van a acceder al mercado laboral, de las personas que provisionalmente no cuentan con un trabajo, de los que ya abandonaron el trabajo.

Nos olvidamos de gran parte de nuestra sociedad y nos miramos nuestro ombligo. Además de esto, lo afirmo con frustración personal, soy capaz de redactar un libro técnico, mas no soy capaz de redactar un libro que pueda llegar a los pequeños y pequeñas de primaria.

Esta frustración se transforma en alegría al descubrir una nueva literatura precautoria con autores de la calidad intelectual y personal como Joan Junyent Dalmases o bien Tomás García Castro.

Estos 2 prevencionistas son capaces de convertir las compañías y la sociedad mediante las personas y de la literatura.

Novelas como “El gran silencio” donde Joan te hace sentir y meditar. Un accidente setecientos metros bajo tierra, el dolor, las lágrimas, las miradas, la vida del minero y del prevencionista.

Otro referente es “Más Allí del estrés”. Tomás retrata al mayor asesino de nuestro tiempo, un asesino que está en nuestra sociedad, en nosotros mismos: el agobio. Novela policiaca que nos hace ver los aspectos positivos y negativos del agobio en nuestra vida rutinaria y nos cambiará nuestra visión de la vida de los trabajadores de los cuerpos de seguridad.

“Gatos negros” es una novela diferente, simple de leer, motivador y que captura al lector.

Los “Cuentos Masai Mara” son un placer para la creación de la cultura precautoria en los más pequeños, dejando a los progenitores y madres que hacemos de contadores de cuentos con nuestros descendientes orientar al cambio de actitud en prevención de peligros.

No deseo acabar sin charlar de los libros de Manuel Roldán Pérez, fecundo autor, con títulos como “La seguridad en los refranes a las 7 y media”, “La cuadratura del triángulo de fuego”, “y esto, ¿qué solución tiene”.

Seguro que me dejo algún autor o bien algún título en el tintero, mas sirvan los presentes como ejemplo. OTRA FORMA DE HACER PREVENCIÓN ES POSIBLE.

jueves, 9 de marzo de 2017

Los mejores recursos para enseñar el sistema decimal



Cuando los pequeños empiezan la Educación Primaria, a los cinco o bien seis años, uno de los primeros conceptos nuevos con los que se hallan en matemáticas es el sistema numérico decimal: las unidades, decenas y centenas entran por la puerta para quedarse a lo largo de mucho, un buen tiempo.

Desde la visión adulta, puede parecer que es simple entender esa forma de organizar los números en conjuntos de diez en diez y que el valor de una cantidad depende de la situación que esta ocupa. ¡Estamos tan habituados a ello!

No obstante, la práctica con pequeños de primer curso de primaria nos afirma que la entendimiento del sistema numérico decimal no es trivial para los pequeños.

¿No va a ser que no les resulta posible a nivel cognitivo acceder a ese conocimiento?

Si eso es de este modo, ¿por qué razón avanzamos tanto los aprendizajes? Está comprobado que en el momento en que una persona no está dispuesta para digerir un término no solo no lo aprende sino lo puede aprender sin entendimiento y su motivación por avanzar en el aprendizaje se ve comprometida. Hay maestros que aseguran que muchos pequeños y pequeñas terminan la educación primaria sin llegar a entender conceptos básicos como el sistema numérico decimal en su totalidad.

“[…] la lectura y la escritura son objetivos apropiados para primer curso, al tiempo que el valor de la situación no lo es.”

Tras esta pequeña reflexión sobre el instante de introducción del valor de la situación de las cantidades, te quiero enseñar el que para mí es el mejor material a fin de que los pequeños se familiaricen con las agrupaciones de diez.


Si no conoces las regletas puedes preguntar este y este artículo donde las presento o bien comprobar este juego con regletas. O bien leer este otro donde hablo de la resta con llevadas y este donde empleo las regletas para multiplicar. Por muy increíble que te pueda parecer con las regletas se pueden hacer actividades sumamente interesante por su pluralidad, rigurosidad y riqueza matemática desde infantil y hasta bachillerato (acá puedes ver un caso para pequeños mayores). Echa una ojeada al curso de regletas en línea que tengo (libre desde septiembre) y vas a ver que contiene ciento veinticuatro actividades diferentes para hacer con regletas.

Con las regletas los pequeños se familiarizan a contar unidades y ver que pueden reunirlas y establecer equivalencias con otras regletas, particularmente pueden reunir diez unidades, en forma de tren, una tras otra y ver que equivalen a una regleta que más adelante van a poder conocer su nombre: la decena.

No es preciso dar explicaciones, en tanto que a través de la manipulación y el juego y nuestras propuestas lúdicas y manipulativas llegan a saberlo. Una vez lo entienden, solo precisan conocer de qué manera designamos a esa agrupación de diez unidades.

LA CONTINUACIÓN DE LAS REGLETAS: LOS CUADRADOS Y LOS CUBOS

Si deseamos proseguir en exactamente la misma línea y también introducir la centena, solo necesitaremos un material que, de igual manera que ya antes, deje a los pequeños manipular y jugar y llegar a conclusiones. Ahora se trata de ver de qué forma diez decenas agrupadas en forma de cuadrado son equivalentes a un cuadrado que vamos a llamar centena.

Tenemos múltiples materiales que incluyen cuadrados-centena:

En la caja de cuadrados de Maria Antonia Canals, el cuadrado más grande es una centena, o sea, dicho cuadrado (en la fotografía de color cobrizo) es equivalente a diez regletas (decenas) que por su parte son equivalentes a diez unidades o se puede ver que el cuadrado es equivalente a cien unidades.

El material base diez en MDF o bien en plástico. Este material incluye unidades, decenas, centenas y un millar para poder asimismo ver las equivalencias y asociar cantidades y números.

Decenas y centenas de madera natural. Es un material donde no están marcadas las unidades y es la continuación natural de las regletas numéricas.


Todas y cada una estas opciones se pueden conjuntar con una caja de regletas Cuisenaire o bien una caja de regletas Maria Antonia Canals.

En suma, la idea primordial es suministrar a los pequeños y a las pequeñas materiales que les dejen edificar los números y las operaciones con significado y para esto no hay mejores materiales que los que te he presentado.

PD: En este blog veo una alternativa didáctica para trabajar las unidades, decenas y centenas sería tomando como unidades los palillos de dientes y reunirlos de diez en diez (con una goma flexible) y de esta manera tendríamos las decenas y con diez conjuntos de diez asimismo agrupados con una goma edificaríamos la centenas. Asimismo lo puedes hacer con pequeñas bolsas o bien cajas de cerillas vacías y legumbres. ¡Las posibilidades son infinitas!

La cocina: consideraciones a tener en cuenta

Si eres de los que sueñan con poner una isla de cocina, esto es todo cuanto debes tener en consideración ya antes de decidirte por agregar este nuevo mueble a tu cocina sin arrepentirte…

Tener una cocina grande en la que quepa una isla de cocina es el sueño de no pocos para su casa… Las habituales cocinas norteamericanas tienen este práctico mueble central en la cocina, mas es conveniente tener en consideración múltiples aspectos ya antes de lanzarse a instalar una.

Aparte de decidir si es más conveniente en tu caso una isla de cocina fija o bien con ruedas, debes tener en consideración otros factores, sobre todo, el tamaño, la función y el estilo.

El tamaño de la cocina es esencial

El primer factor y más definitivo de todo es si tienes suficiente espacio en la cocina para una isla. Debes contar con por lo menos de uno con diez metros cerca de la isla a fin de que no resulte molesta y obstruya el natural desarrollo en la cocina. Si dispones de menos espacio, entonces lo mejor es decantarse por una pieza portátil con ruedas. De esta forma vas a poder moverla a placer o bien arrinconarla cuando no la necesites… Puedes aun servirte de un modelo de verdulero con encimera en madera o bien lacado (los tienes en Leroy Merlin desde sesenta euros en tamaño mediano).

Función de la isla de cocina


Otro aspecto a estimar ya antes de lanzarse a la reforma es el empleo que piensas darle a la isla de cocina. ¿Va a ser un espacio limitado a la preparación de comidas? ¿Deseas que sirva para desayunar? ¿Prevés un espacio multifuncional para diferentes actividades en la cocina? Tenerlo en cuenta es esencial, en tanto que la altura precisa para cada actividad puede cambiar substancialmente.


Por poner un ejemplo, si la isla de cocina solo va a servir como encimera, entonces cuenta con una altura de ochenta y siete-noventa cm. No obstante, para efectuar en ella desayunos o bien cenas informales, precisas ciento cinco cm, esto es, quince cm más de altura que para una encimera normal. En lo que se refiere al ancho, no es recomendable que la isla de cocina tenga más de ciento veinte cm, en tanto que si no, va a ser bastante difícil acceder a los espacios centrales.

Asimismo la utilidad que desees dar a la isla de cocina resulta determinante para escoger su localización. Hay casas donde la isla de cocina aparta entornos (en el caso de residencias abiertas sin apenas tabiques). Precisas, por servirnos de un ejemplo, tener un acceso simple al fregadero, la nevera y el horno o bien placa de cocina.


Si piensas usar la isla de cocina como barra de desayunos o bien cenas informales, precisarás taburetes y una encimera volada que deje acoplar sin inconvenientes piernas y pies debajo de ella… Si, al contrario, va a ser un espacio destinado a la preparación de comestibles y piensas instalar encima la placa de cocina, entonces debes contar con una campana encima, colgando del techo. Un fregadero asimismo puede resultar esencial cerca de la placa de cocina. Para todos estos elementos, precisas los servicios de un electricista y seguramente un fontanero.

Si el almacenaje en la isla de cocina es tu prioridad, ten presente la enorme pluralidad de espacios que existen: desde botelleros ad hoc hasta cajones o bien cestas si prefieres estanterías abiertas.


La iluminación

Indudablemente, vas a precisar iluminación extra para este espacio de la cocina. Las luminarias de techo quizás sean lo más conveniente, salvo que ya dispongas de iluminación en la campana sobre la isla de cocina.

Decidir el estilo

Las islas de cocina forman un foco de atención en las cocinas. Lo idóneo es que la isla de cocina asemeje el estilo general de los mueles de cocina. Mas ahora que se lleva la decoración sintética, quizás te guste poner una nota levemente rústica o bien vintage en la isla de cocina si el resto de la cocina es integrada y de aspecto minimalista… Asimismo se puede continuar la pauta de los panelados del resto de muebles, mas mudar las formas, por poner un ejemplo, agregando perfiles curvos, etcétera 


Al tiempo que un simple verdulero con encimera en madera o bien aluminio puedes hallarlo desde sesenta euros, puedes lograr un muebles con ruedas con superficie de madera (desplazable bajo la encimera) sobre los trescientos sesenta euros (en melamina y hecho a la medida). Los muebles-isla singulares tipo los de Williams-Sonoma que ves en las fotografías cuestan desde mil quinientos euros, y hasta cuatro mil euros.


Aprovechar el espacio central con este mueble es la mejor forma de sacarle partido a una cocina. Siendo un módulo apartado, que cuenta con sus 4 lados libres, ofrece una flexibilidad única. Se aprovechan sus costados, se favorece una circulación fluida y completa por la estancia a su alrededor y supone un espléndido elemento distribuidor y separador de entornos. Con lo que, si se cuenta con una sala de dimensiones medianas-grandes, puesto que lo idóneo es que la isla tenga un tamaño desprendido de cuando menos dos con cinco metros si deseamos cocinar en ella, esta es una alternativa más que aconsejable. Además de esto, es una pieza clave para promover participación y comunicación.


Contar con de la cocina en la isla nos deja cocinar de cara a los comensales, una forma perfecta de producir un tiempo de diálogo y complicidad. Los 3 elementos que debería unir son: placa de cocción, punto de agua y plano despejado para la preparación de comestibles.

Lo esencial a eludir en una isla es que carezca de espacio para cocinar y preparar los comestibles en los laterales. Esto fuerza a virarse de un lado para otro constantemente; algo poquísimo práctico. Es esencial dejar un buen espacio lateral para poder tener los aparejos que utilizamos mientras que trabajamos.

La isla es un complemento esencial para la preparación de los comestibles, una de las actividades más esenciales que se efectúan en la cocina. Como afirmábamos, contar con de un punto de agua acá es esencial. Esta vez, además de esto, los fogones eran tipo ranger, esto es rústicos, y de ahí que la opción mejor era ubicarlos en el módulo de la pared. Acá se patentiza que el espacio ideal que hay que dejar entre la isla y las encimeras adosadas al muro es de noventa cm. Puede ser algo menos, ochenta cm, o bien llegar hasta ciento diez cm. Más no es preciso ni cómodo, pues entonces las distancias son demasiado grandes y precisaríamos un patinete para ir de un lado a otro.
Mediterráneo Cocina by Nicolás Fotografía
Nicolás Fotografía
No es preciso tener una enorme cocina para poder instalar una isla. En un caso así vemos un espacio presumido, con una pequeña isla cuadrangular para la preparación de comestibles. 
Esta isla asimismo sirve para separar la zona de cocina de la zona de comedor, al tiempo que destaca la decoración del entorno siendo de madera natural.

Lara Pujol | Interiorisme & Projectes de Disseny
Las islas dan mucho juego. Acá vemos una que tiene adosada una mesa para comer a un nivel más bajo. Merced a un punto de agua, es el espacio preferente para preparar comestibles. Si bien la cocina es muy cuadrangular y angosta, esta isla -que no debe hacer más de ochenta cm de ancho- ayuda a sacar el máximo partido al espacio. 

En cualquier caso, resulta conveniente aclarar que una cocina no es una pista de baile, sino hay que aprovechar el espacio central, siempre y cuando deje una circulación conveniente. La isla favorece una sala más participativa, puesto que podemos estar preparando comestibles o bien limpiando aparejos mientras que hablamos con los comensales que están sentados en la mesa/barra. Hay siempre y en toda circunstancia que apostar por una isla que se adapte sencillamente al espacio del que dispongamos.

En las cocinas americanas, las islas son un factor esencial pues habitualmente sirven de mesa para comer. En este lumínico piso abierto, la isla se emplea tanto para preparar comestibles como comedor, merced a unos taburetes preparados alrededor suyo. 
Acá se juega con 2 materiales: el acero, que la acerca a la estética de la cocina, y la madera, relacionándola con la zona sala de estar, estableciendo de esta forma un diálogo que deja aunar visualmente el espacio y crear una armonía agradable.

La isla puede ser un factor de decoración esencial de la cocina. Acá vemos una hecha con un mueble de madera rústica, con mucha personalidad. Tiene un punto de cocción de vitrocerámica y el extractor semeja una lámpara, de forma que queda todo muy integrado en el espacio abierto, con carácter. Más que una isla, acá se trataría de una península, puesto que está adosada a la pared. No obstante, se levanta como puente entre la zona cocina y la zona comedor, con exactamente el mismo mecanismo que hemos visto anteriormente: deja cocinar viendo a los comensales sentados en el comedor.

Las medidas ideales para una isla son entre doscientos cincuenta-doscientos setenta cm, lo que deja poner los fogones, preparar comestibles con una tabla de recortar y un cubo de basura inferior, como contar con de un punto de agua. No es preciso moverse de este frontal de trabajo: comodidad máxima. Detrás, vamos a poder instalar las neveras, los guardarropas de almacenaje, etcétera Aparte, se puede cocinar de cara a los comensales y asimismo a la apertura al jardín.
La campana puede ir al techo, mas asimismo se pueden poner otros modelos de sobre-encimera para dejar aún más despejado el espacio superior. El cambio de nivel, unos quince-veinte cm, con una barra alta deja romper la visión de los comensales que están en la zona comedor y que no ven -jamás mejor dicho- lo que se cuece en la cocina.