lunes 31 de agosto de 2009

Viento en Vela / Número 15 (primavera 2009)



CONTENIDO
  1. Editorial
  2. Miguel Guardia (por Alí Chumacero)
  3. 7 poemas de Miguel Guardia
  4. Miguel Guardia: El Retorno (por Iván Cruz Osorio)
  5. Aposento VI. Miguel Guardia (de Abigael Bohórquez)
  6. 70 años de José Emilio Pacheco (Rodrigo Castillo, Mijail Lamas, Jorge Ortega)
  7. Abigael Bohórquez: 73 años de su nacimiento, 14 de su muerte (Jorge Ortega, Mijail Lamas)
  8. El poeta labra en la memoria una palabra de esperanza (a partir de José Emilio Pacheco) (por Sigifredo Esquivel Marín)
  9. Con un temblor de voz en lo que queda de palabra: Abigael Bohórquez (por Álvaro Solís)
  10. 3 poemas de Abigael Bohórquez

Crónica colombiana / 1ra parte

20 de agosto / 11:35
Siempre llego temprano al aeropuerto, demasiado temprano, Lucía dice que madrugar demás es una manera de la impuntualidad, no la más común por cierto.
Entro a la librería EDUCAL para buscar más ejemplares de Contraverano, no hay, así que con solo cinco ejemplares de mi libro inicia mi aventura rumbo a la FIL de Bogotá.
En la librería me encuentro a A y me dice que M, su mujer, ha olvidado algo para leer. M también le recrimina a A esa manía de llegar tan temprano al aeropuerto. Ellos ya han documentado y yo me adelanto a hacer lo propio.

12:30
De camino al mostrador de Mexicana me encuentro a JEP con dos acompañantes. Camina un poco apresurado, no se acostumbra a usar el bastón. Unas semanas antes me contaba lo mucho que le está costando acostumbrarse a ese instrumento que da pleno testimonio de la decadencia.
Nos separamos para documentar, él no hace fila. Quedamos en vernos para fumar un cigarro al terminar el trámite, pero ya no coincidimos. Fumo solo.

14:30
Por fin designan la puerta de salida, ahí coincido de nuevo con A y M, después aparece N, la arriesgada narradora. En el mismo vuelo también viajan E, mi antiguo profesor en la escuela de letras allá en Sinaloa -ahora connotado novelista de Tusquets. Lo acompaña su esposa L. Unos minutos después aparece JEP y todos abordamos.
En el avión se sientan junto a mí una mujer muy alta y blanca, con rasgos algo toscos, la acompaña su marido, un hombre negro también corpulento y con uno de sus ojos blancos. Rápido hay confianza y me cuentan que ella es Sonorense criada en Guadalajara y que él es colombiano, pastor de una iglesia de la Luz del mundo consede en un suburbio pobre de Bogotá. Se conocieron en Guadalajara, donde ese culto tiene su sede, y que de ahí se fueron a Brasil y luego a Caracas, después de algunos años finalmente están en la tierra de él. Ella ha perdido su acento mexicano.

19:00
Al llegar a Bogotá ya nos esperan con un transporte que nos llevará al hotel; un joven delgado y moreno se presenta como mi edecán y se pone a mi servicio para cualquier cosa, dice llamarse J y toma mis maletas, me saca un poco de onda que me diga señor y me hable de usted, entonces mi bagaje telenovelero me recuerda que acá así se usa y abordamos el transporte todos felices. La ciudad no parece distinta a otras ciudades, de noche todos los gatos son pardos.

19:30
El hotel está resguardado por un fuerte destacamento de militares, después me informan que el hotel en cuestión es administrado por las fuerzas armadas.

12:30
Con la adrenalina un poco disminuida por el cansancio del viaje, nos dan nuestras habitaciones. Despues N y yo decidimos buscar donde cenar, pero primero nos tomamos una cerveza en el bar del hotel, un pub con rueda de espejos y rock suave, nada cool por cierto; pedimos algo local, nos dan un par de Club Colombia que nos saben a gloria, pagamos y la cuenta dice 10 mil pesos, no podemos dejar de recordar aquellos tiempos en que nos daban mil pesos para gastar en la primaria.
Por fin, con algunos miembros del estaf mexicano nos vamos de excursión al norte de la ciudad, a la zona T, barrio de antros fresas, tipo terraza, hechos para ver y hacerse ver. De camino allá me percato que hay una calle donde se ofrece música de mariachi al más puro estilo Garibaldi, los amigos del staf me cuentan que el mariachi es una música común aquí y que el colombiano festeja con él como si fuera su música propia. Ya puestos en la famosa Zona T nos decidimos por un bar no muy pretencioso. Buena comida y bebida por 17 dólares por persona. Después de un rato el cansancio hace presa de nosotros y decidimos volver al hotel.




21 de agosto/ 7:30
Me levanto a las 6:14, por la ventana de mi cuarto sólo se ven edificios, por un hueco se cuela la vista de un cerro con neblina. Tomo un baño y me alisto para salir a caminar un rato antes de desayunar. En la calle hace frío y el cielo está nublado, compruebo lo que ya sospechaba: la ciudad está rodeada por cerros, entonces recuerdo a Cesário Verde: O céu parece baixo e de neblina. La ciudad está llena de edificios de ladrillo, incluso el gran hotel en que nos hospedan es de ladrillos. Frente al hotel están las tres enormes torres de Salmona y la plaza de Toros, así como el parque Planetario, muy cerca también está el Museo de Arte Moderno.



8:30
De vuelta al hotel, en el restaurante me encuentro con E y me atrevo a presentarme, me invita a acompañarla a desayunar, y pronto la charla deriva hacia los temas fundametales de la poesía, luego hacia la visión de Graves y de Markale. Al terminar nos dirigimos al lobby donde ya nos esperan los maestros de la universidad donde leeremos, también leerá A que ya se encuentra ahí.

11:00
Después de haber tomado un expreso en una cafetería cercana al plantel llegamos a la Universidad Central, una universida privada con instalaciones de muy buen nivel. Los alumnos de la carrera de Humanidades, a quienes está dirigida esta lectura, tardan en llenar el auditorio y muestran apatía, entran también maestros y el auditorio está finalmente a tope. El recital lo abre E, su tono es sostenido y sobrio, sus versos son de una elegante cadencia. Después le sigue A, con una poesía más directa, cotidiana y conversacional. Me echan al final a mi con un buen nivel de atención, así que decido leer de pie, me tropiezo un poco con las palabras al principio pero al final logro salir adelante.




CONTINUARÁ...

domingo 30 de agosto de 2009

La poesía de José Régio


En esta ocasión en la columna En línea recta hago una reflexión sobre una de las voces más importantes de la lírica portuguesa, José Régio (Vila do Conde, Portugal, 1901-1969), además de la traducción de dos de sus poemas. Dar click en la foto para ir.

jueves 27 de agosto de 2009

La casa entre los robles

por Héctor Rojas Herazo (Tolú, 1921 - Bogotá, 2002)


A un ruido vago, a una sorpresa en los armarios,
la casa era más nuestra, buscaba nuestro aliento
como el susto de un niño.
Por sobre los objetos era un tibio rumor, una espina, una
mano,
cruzando las alcobas y encendiendo su lumbre furtiva en los
rincones.
El sonido de un hombre, el retrato, el reflejo del aire sobre el
pozo
y el día con su firme venablo sobre el patio.
Más allá las campanas, el humo de los cerros
y en un dulce y liviano confín, entre la brisa,
el pájaro y el agua levemente cantando.

Todos allí presentes, hermano con hermana,
mi padre y la cosecha,
el vaho de las bestias y el rumor de los frutos.

Adentro, el sacrificio filial de la madera
sostenía la techumbre.

Una lluvia invisible mojaba nuestros pasos
de tiempo rumoroso, de fuerza, de autoridad y límite.

Pasaba el aire suavemente, buscaba sombras, voces que
derramar,
respiraba en los lechos, dejaba entre los rostros su ceniza
dorada.
Era entonces el día de hojas, de potente zumbido,
el día para el cántaro, la miel y la faena.

Como un don de reposo llegaba a nuestro cuerpo
la noche con su carga de remotas espigas.
Nuestro pan de anhelado resplandor,
nuestro asombro
y las lámparas derramando sus ángeles sin prisa en los
espejos.

Como un hombre que anhelara su parte,
su sitio en nuestra mesa,
el viento dulcemente flotaba en los manteles.

La quietud de los muebles, las voces, los caminos,
eran todo el silencio de la noche en el mundo.

Llenando de inaudible presencia las paredes,
habitando las venas de pie frente a las cosas.

Buscaban nuestras manos un calor circundante
e indagaban los ojos otra piel impalpable.

Algo de Dios, entonces, llegaba a las ventanas
algo que hacía más honda la brisa entre los árboles.

martes 25 de agosto de 2009

Ray Bradbury

En el Comicon de San Diego

El sábado fue Cumpleaños de este maestro del CF, un autor de grandes implicaciones literarias y que constantemente lo encontramos trascendiendo el género y volverse un verdadero imprescindible de la literatura del siglo XX.

Una buena semana










La Candelaria

Pues la feria del Libro de Bogotá terminó por todo lo alto, y yo ya estoy de vuelta en el DF.
Luego subo algunas de las fotos que tomé y les hago una crónica de los hechos, con sus respectivas fotos.
Mientras tanto ya me encuentro instalado en esta realidad defeña, con algunas secuelas que me ha dejado el ajetreo del viaje.
Voy extrañar los tintos en el Juan Valdez Café del FCE que está en el Centro Cultural Gabriel Garcia Márquez.

domingo 16 de agosto de 2009

El otro amor, la otra tierra (La poesía de Cristina Peri Rossi)

En esta nueva entrega de En línea recta, la poesía de Cristina Peri Rossi (Montevideo, 1941).
Dar click sobre la foto para ir al texto.

jueves 13 de agosto de 2009

Siglo, obra de teatro de Hugo Alfredo Hinojosa


De la obra Siglo, editada por Ediciones El Milagro, 2008, y basado en pasajes de Jean François Lyotard, Paul Virilio y J. M. Coetzee, un fragmento. Sirva como invitación a descargar en versión PDF la obra completa en la Galería de Armas. Hacer Click en la imagen para ir al texto.

viernes 7 de agosto de 2009

Anuncian en Colombia la realización de la XXII Feria Internacional del Libro de Bogotá


Anuncian en Colombia la realización de la XXII Feria Internacional del Libro de Bogotá

Comunicado Núm. 1072

***Con la presencia de Laura Emilia Pacheco, directora general de publicaciones de Conaculta, se lanzó oficialmente la XII Feria del Libro de Bogotá

***México, en su segunda participación como Invitado de Honor, tendrá una delegación sin precedente; se espera la asistencia de 415 mil visitantes

Bogotá, Colombia.- Con la presencia de Laura Emilia Pacheco, directora general de Publicaciones de Conaculta; la agregada cultural de México en Colombia, Silvia Márquez; el presidente ejecutivo de la Cámara Colombiana del Libro, Moisés Melo, y el presidente ejecutivo del Centro Internacional de Negocios y Exposiciones de Bogotá, Corferias, Andrés López Valderrama, se llevó a cabo la rueda de prensa para anunciar la XXII Feria Internacional del Libro de Bogotá, que este año se realizará del 12 al 23 de agosto.

“Estamos sumamente honrados de la invitación que nos han hecho a esta feria Internacional del Libro que es una de las más importantes de todo el continente, hemos hecho nuestro mejor esfuerzo para cumplir con la misión de traer a Colombia lo mejor” expresó Laura Emilia Pacheco, directora general de Publicaciones de Conaculta, México, quien además entregó los detalles correspondientes a la participación de México como Invitado de Honor.

Con un área de exposición de 3,200 metros cuadrados, y cinco auditorios del recinto ferial de Corferias, además de 19 sedes alternas distribuidas por todo Bogotá, como el Centro Cultural Gabriel García Márquez del Fondo de Cultura Económica, la Red de Bibliotecas Públicas de Bogotá, la Universidad Central, el Banco de la República, el Museo de Arte Moderno (MAMBO), la Casa de Poesía Silva y el Palacio de los Deportes, México compartirá lo más representativo de su cultura.

Cerca de 90 editoriales mexicanas, 35 mil volúmenes a la venta, la presencia de 40 autores participantes, 16 espectáculos musicales, tres obras teatrales, 34 películas, 77 actividades infantiles, 10 exposiciones y una muestra gastronómica y de bebidas típicas mexicanas conforman la programación editorial, académica y cultural con la cual México hará presencia por segunda vez como Invitado de Honor en la Feria Internacional del Libro de Bogotá.

Entre los autores más reconocidos que estarán en Bogotá durante el evento se encuentran Sergio Pitol, José Emilio Pacheco, Jorge Volpi, Jaime Labastida, Sabina Berman, Enrique Krauze, Margo Glantz y Denise Dresser; adicional, una importante representación de la poesía mexicana caracterizada por un amplio arco generacional desde los nacidos en la década de los treinta hasta los ochenta, entre los que se encuentran María Baranda (1962), Coral Bracho (1951), Adolfo Castañón (1952), Elsa Cross (1946), Antonio Deltoro (1947), Jorge Fernández Granados (1965), Malva Flores (1961), Hugo Gutiérrez Vega (1934), Pura López Colomé (1952), Tedi López Mills (1959) y Vivian Mansour, Luis Felipe Fabre (1974), Mijail Llamas (1977) y Daniel Saldaña (1984).


Tomado de:

http://www.conaculta.gob.mx/?p=21525

Un poema de Rosario Castellanos en su 35 aniversario luctuoso


AUTORRETRATO
por Rosario Castellanos


Yo soy una señora: tratamiento
arduo de conseguir, en mi caso, y más útil
para alternar con los demás que un título
extendido a mi nombre en cualquier academia.

Así, pues, luzco mi trofeo y repito:
yo soy una señora. Gorda o flaca
según las posiciones de los astros,
los ciclos glandulares
y otros fenómenos que no comprendo.

Rubia, si elijo una peluca rubia.
O morena, según la alternativa.
(En realidad, mi pelo encanece, encanece.)

Soy más o menos fea. Eso depende mucho
de la mano que aplica el maquillaje.

Mi apariencia ha cambiado a lo largo del tiempo
—aunque no tanto como dice Weininger
que cambia la apariencia del genio—. Soy mediocre.
Lo cual, por una parte, me exime de enemigos
y, por la otra, me da la devoción
de algún admirador y la amistad
de esos hombres que hablan por teléfono
y envían largas cartas de felicitación.
Que beben lentamente whisky sobre las rocas
y charlan de política y de literatura.

Amigas... hmmm... a veces, raras veces
y en muy pequeñas dosis.
En general, rehúyo los espejos.
Me dirían lo de siempre: que me visto muy mal
y que hago el ridículo
cuando pretendo coquetear con alguien.

Soy madre de Gabriel: ya usted sabe, ese niño
que un día se erigirá en juez inapelable
y que acaso, además, ejerza de verdugo.
Mientras tanto lo amo.

Escribo. Este poema. Y otros. Y otros.
Hablo desde una cátedra.

Colaboro en revistas de mi especialidad
y un día a la semana publico en un periódico.

Vivo enfrente del Bosque. Pero casi
nunca vuelvo los ojos para mirarlo. Y nunca
atravieso la calle que me separa de él
y paseo y respiro y acaricio
la corteza rugosa de los árboles.

Sé que es obligatorio escuchar música
pero la eludo con frecuencia. Sé
que es bueno ver pintura
pero no voy jamás a las exposiciones
ni al estreno teatral ni al cine-club.

Prefiero estar aquí, como ahora, leyendo
y, si apago la luz, pensando un rato
en musarañas y otros menesteres.

Sufro más bien por hábito, por herencia, por no
diferenciarme más de mis congéneres
que por causas concretas.

Sería feliz si yo supiera cómo.
Es decir, si me hubieran enseñado los gestos,
los parlamentos, las decoraciones.

En cambio me enseñaron a llorar. Pero el llanto
es en mí un mecanismo descompuesto
y no lloro en la cámara mortuoria
ni en la ocasión sublime ni frente a la catástrofe.

Lloro cuando se quema el arroz o cuando pierdo
el último recibo del impuesto predial.

lunes 3 de agosto de 2009

Un breve acercamiento a la poesía de Paulo Leminski


Con la novedad de que estoy estrenando columna en el Círculo de poesía. En esta primera entrega un acercamiento a la poesía del brasileño Paulo Leminski. Para acceder dar click en la imagen.