miércoles 13 de abril de 2011

REVISTA DE LA UNIVERSIDAD | NÚMERO 86 | ABRIL 2011


Ya salió el número del mes de abril de la Revista de la Universidad con textos de Eckhart en versión y nota de Ramón Xirau, Juan Villoro, Gonzalo Celorio,Ignacio Solares, María Baranda entre otros. Además de mi reseña de Morir todos los días (Joaquín Mortiz, México,
2011, 141 pp.) libro de relatos de Vicente Quirarte.

martes 12 de abril de 2011

2 POEMAS PARA EL COSMONAUTA


TACÓN Y PUNTA HASTA EL FIN
por William Carlos Williams

Gagarin declara, en éxtasis,
que pudo haber
continuado para siempre

flotó
comió y cantó
y mientras emergía de aquellos

ciento ocho minutos fuera de
la superficie de
la Tierra estaba sonriendo

Entonces volvió
a ocupar su lugar
entre el resto de nosotros

de toda aquella división y
sustracción una medida
punta contra tacón

tacón y punta sintió
como si hubiera
estado bailando



SOY GAGARIN, EL HIJO DE LA TIERRA
(Fragmento)
por Yevgeni Yevtushenko

Soy Gagarin.
He volado el primero
y vosotros volasteis después que yo.
He sido dado para siempre
al cielo, por la tierra
como el hijo de la humanidad.
En aquel abril
los rostros de las estrellas, que helaban sin caricia,
cubiertas de musgo y de herrumbres,
se calentaron
por los lunares colorados de Smolensko.
Pero los lunares han atardecido.
Qué terrible me resulta
que no quede ni un bronce, ni una sombra,
no poder acariciar ni la hierba, ni un niño,
ni hacer crujir el cancel de un jardín.
Bajo la negra cicatriz del timbre postal
yo os sonrío
con la sonrisa que ha volado.
La gloria trataba de seducirme,
pero observad bien tarjetas postales y sellos de correos
y comprenderéis de repente:
toda la eternidad
estaré de vuelo.
Pero no, no lo ha logrado.
Me aplaudían las manos de la humanidad entera.
La gloria pretendía seducirme.
Pero no lo ha conseguido.
(...)

Yo soy Gagarin, hijo de la Tierra,
hijo de la humanidad:
soy ruso, griego y búlgaro
australiano y finlandés.

Os encarno a todos
Con mi lanzamiento hacia los cielos.
Mi nombre es casual,
pero yo no he sido yo por azar.

Mientras la tierra se ensuciaba
De vanidad y de pecado
Mi nombre cambiaba,
Pero mi alma no.

Me llamaban Ícaro
Yací en el polvo, en la ceniza.
Me había empujado hacia el sol
La oscuridad de la Tierra.

La cera se derritió, espaciéndose aquí y allí,
Caí sin salvación,
Pero una pizca de sol
Permaneció apretada en mi mano.

IN EXITUM CULUSDAM

por Ezra Pound

En la partida de cierta persona.
“¡Los tiempos que corren son amargos”Oh, todo
               eso está muy bien,

pero, ¿dónde está el viejo amigo que no haya decaído,
o negado su saludo cuando tú, antes que él,
               conquistaste la fama?

Conozco tu círculo y puedo decir con justicia
lo que has conservado y lo que has dejado atrás:
conozco mi círculo y sé muy bien
cuántos rostros he olvidado.